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Siguen llegando los estivales...

Domingo, 29 de Abril de 2012
Y siguen llegando nuestros acompañantes del periodo estival.
      Lanius senator -Alcaudón común     

Entre aguacero y aguacero hemos pasado la mañana de este domingo de finales de Abril.

Eso no nos ha impedido disfrutar de la visita de algunas aves estivales que, poco a poco, se van asentando en sus 'cuarteles de cría'.

El alcaudón común lleva varios días visitando la parcela de casa...
Siempre le localizamos a la misma hora, también puede ser que es cuando estamos en casa para verle.

Se mueve por toda la pradera subiendo y bajando de los Prunus y Aligustres que la salpican, con incesantes idas y venidas, como si ninguno de ellos le convenciese como el posadero más idóneo para sus artes de caza.


Nuestro bonito alcaudón común, algo 'pasado por agua' trata de secarse en su percha
      Woodchat shrike
También tenemos ya 'en casa' al alegre ruiseñor.
      Luscinia megarhynchos - Ruiseñor común
Haciendo las delicias de todos los que nos asombranos, año tras año, con su potente canto...
      Common nightingale
Canta con más fuerza al alba y al atardecer y, en varias ocasiones, hemos sido testigos de 'combates sonoros' entre machos de territorios próximos, pues son aves muy territoriales.
 
Si no es por el canto, no es fácil descubrirle pues suele esconderse cuando alguien se acerca; si bien, con algo de paciencia (como siempre que se trata de aves) la observación está garantizada.
 
No nos gusta olvidarnos de ellas... Aunque muchas nos acompañan durante todo el año, es ahora, con sus tareas de nidificación y cría, cuando mejor se dejan ver y escuchar...
Upupa epops - Abubilla - Hoopoe
En esta secuencia se puede ver la captura e ingesta de un coleóptero...
  Y, porque no...
Ellas también son protagonistas del estío y siempre vienen a comer a la tierra de 'al lado' justo cuando el tractor acaba de arar...
  Un saludo a todos los lectores y seguidores, desde Pucela.
Ojolince y sra.

Saja-Besaya. Territorio del Pito Negro

Sábado, 31 de Marzo de 2012
Hoy vamos a adentrarnos en el corazón del Parque Natural más extenso de Cantabria, el conocido como P.N. Saja-Besaya flanqueado por las cuencas de los ríos, de los que toma el nombre.
     Ranunculus ficaria  Celidonia menor, en el puerto de la Palombera

A primera hora atravesamos Reinosa y discurrimos sin complicaciones hacia el puerto de la Palombera que, carente de nieve, en su descenso nos abre paso hacia la bella Cantabria y su extensa población de bosque caducifolio.


Dispuestos a atravesar uno de los pulmones de esta comunidad, tomamos la pista que sale a nuestra derecha, poco más adelante de la Venta Tajahierro, en el collado de Ozcaba, donde dejamos el coche.

eSrá al comienzo de la pista que une Ozcaba con el pueblo de Bárcena Mayor         Viola sylvatica
Esta antigua calzada, señalizada como PR-S 114, nos conduce al pueblo de Bárcena Mayor atravesando una de las masas forestales mejor conservada del Parque Natural.
Primula veris - Vellorita     
Como estamos a comienzos de primavera, las herbáceas más tempranas nos acompañan durante todo el camino: eléboros verde Helleborus viridis y fétido Helleborus foetidus, diente de león Taraxacum dens-leonis, chirivita Bellis perennis, carrasquilla azul Lithodora diffusa, violeta Viola sylvatica, hepática Hepatica nobilis y las dos primaveras más vistosas y conocidas: vellorita Primula veris y Primula acaulis, nos deslumbran con su colorido a cada paso.
Además de la anémona de bosque Anemone nemorosa, la estrellada Stellaria holostea, la lechetrezna Euphorbia dulcis y alguna otra que, seguro, nos dejamos en el tintero...
Primula acaulis                                                                                        Hepatica nobilis
El recorrido a realizar para llegar al pueblo es de unos 10 kms.; discurre por un bosque mixto de fresno, olmo, avellano, castaño, tejo, acebo, roble, haya y abedul, y cuenta con la constante animación de páridos, fringílidos y túrdidos.
Pronto alcanzamos el lugar conocido como Ventas de Mobejo; se trata una antigua venta que, en el siglo XIX, aún servía de lugar de encuentro comercial entre cabuérnigos y castellanos, hoy día convertida en un invernal.
      Regulus ignicapilla - Reyezuelo listado


Dejamos la actual explotación a nuestra derecha y avanzamos por la sinuosa pista que nos hace atravesar, en varias ocasiones, arroyos y torrenteras que descienden hacia el fondo del valle por donde discurre el arroyo Queriendo y que no abandonaremos hasta llegar al pueblo.

En nuestro descenso nos vamos internando, casi sin darnos cuenta, en el maduro hayedo que ofrece un hábitat idóneo, mágico, casi 'de cuento' para el escaso pito negro...

...Contenemos la respiración a la espera de que la fortuna nos sorprenda con algún ejemplar...


Ojolince escucha atentamente, cámara en ristre, por si avista al picamaderos negro
De momento no ha sido así aunque, sí nos rebasa un corzo solitario y escurridizo que se lanza ladera abajo...
Capreolus capreolus - Corzo
Paraje de Casas de Avellanedo        
Poco a poco, dejamos atrás el denso hayedo para ascender tímidamente hasta alcanzar un pequeño caserío semiabandonado conocido como Casas de Avellanedo donde las antiguas construcciones están colonizadas por la vegetación. A partir de aquí encontramos mojones que nos indican que debemos seguir el descenso a la umbría de unos magníficos acebos y, cuando salimos de ellos, es para alcanzar el pinar de pino Californiano, también conocido como pino Insigne o de Monterrey (Pinus radiata), con el que repoblaron hace años esta reserva.
Clara diferenciación del bosque autóctono (dcha.) y repoblación con pino de Monterrey o pino Insigne (izqda.)
La altitud junto con las condiciones orográficas y de suelo, condicionan la distribución de las diferentes especies vegetales que nos vamos encontrando.

El estrato arbustivo lo forman principalmente acebos Ilex aquifolium, avellanos Corylus avellana, espino albar Crataegus monogyna, endrinos Prunus spinosa y saúcos Sambucus nigra.

Como especies de matorral aparecen, diversos brezos Erica sp.y rosáceas además de los tojos que aquí se conocen con el nombre de escajos Ulex sp.

Ojolince discurre por la senda junto a la ladera de monte arrasado por quema reciente
Antes de internarnos en el pinar hemos podido distinguir un área de monte recientemente calcinado.

Por desgracia, al salir del pinar y tomar el tramo de senda que nos lleva hasta Bárcena Mayor, toda la ladera que llevamos a nuestra izquierda está ennegrecida y abrasada.

Ermita-humilladero de Nuestra Sra. del Carmen
El estrato herbáceo y arbustivo completamente calcinado y los pocos robles y acebos que salpicaban la ladera también han sufrido las consecuencias.

Desde aquí, en pocos minutos, llegamos a la Ermita-humilladero de Nuestra Sra. del Carmen, respaldada por el monte calcinado.

Pyrrhula pyrrhula - Camachuelo común




El entorno que rodea a la ermita está empobrecido y aún así encontramos especies de helechos como el culantrillo de bosque Gymnocarpium dryopterix, el lonchite Blechnum spicant y hasta un colorido camachuelo Pyrrhula pyrrhula emitiendo su melancólico reclamo.

El ancho camino, que aún presenta tramos con restos bien conservados de la antigua calzada, nos lleva en pocos minutos al pueblo de Bárcena Mayor.





La entrada la realizamos por su magnífico puente de piedra sobre el río Argoza en cuyas proximidades encontramos, además de los helechos antes mencionados, especies como la insectívora grasilla Pinguicula grandiflora y la celidonia mayor o hierba golondrinera Chelidonium majus.



eSrá cruza el puente de acceso al pueblo de Bárcena Mayor
Como no es la primera vez que venimos a este bello pueblo nos dirigimos, sin más dilación, a su fenomenal merendero que, aunque dista un kilómetro del casco antiguo, merece la pena para almorzar con toda comodidad.
eSrá toma posesión de una de las mesas del merendero  

Concluida nuestra reconfortante comida, hoy sí podemos tomar un café 'como mandan los cánones'...

...así que nos dirigimos a Bárcena Mayor para elegir un lugar, de entre todos los que hay en esta apacible aldea.



 La 'grasilla' con insectos pegados en sus hojas basales


Pasear por sus empedradas calles nos permite reconocer elementos bien conservados de una arquitectura tradicional...

...el lavadero, las cuadras, los hornos de pan, etc.

Y diferenciar detalles de sus típicas fachadas como escudos, blasones, balaustradas y solanas.
Este municipio fue declarado conjunto histórico-artístico en 1979 y representa un notable ejemplo de conservación del mundo rural de Cantabria.

Iglesia de Santa María (s. XVII) Bárcena Mayor     
Aunque durante el paseo, Ojolince y Sra. nos detengamos también contemplando algunas de las plantas que adornan el pueblo: hierba de San Roberto Geranium robertianum, cerrajas Sonchus oleraceus, oreja de ratón Cerastium fontanum, lengua de buey Pentaglottis sempervirens, pulmonaria de hoja larga Pulmonaria longifolia, ortiga fétida Lamium maculatum.

Pincha este enlace para darle un repaso virtual a la temprana FLORA DE SAJA-BESAYA.
      Lamium maculatum - Ortiga fétida

Casi a las cuatro de la tarde emprendemos el camino de vuelta, cruzando el puente y tomando la misma senda por la que hemos venido.

Eso sí, siempre atentos a lo que nos pueda sorprender durante el camino como este bonito escribano cerillo que posó unos instantes para 'Ojolince y Sra.'

Señalización de la ruta PR-S 114 Ozcaba - Bárcena Mayor   


De nuevo nos internamos en el hayedo y, en esta ocasión, escuchamos un grito agudo y chirriante, como un fuerte relincho...

Nos detenemos... ¡¡Ese sí debe de ser el pito negro!!



    Emberiza citrinella - Escribano cerillo (hembra)



Efectivamente, un ave casi del tamaño de una corneja y con vuelo rectilíneo (sin las ondulaciones propias de los otros 'picos') aparece por la vaguada que tenemos a nuestra derecha, dirigiéndose directamente a una de las grandes hayas.





Dryocopus martius - Pito negro
      Black woodpecker

El rebautizado en castellano como 'Picamaderos negro' nos dejó disfrutar de su presencia durante unos minutos mientras emitía su resonante canto, para desaparecer siguiendo su camino por el enramado hayedo.

Entonces, también nosotros proseguimos senda, que ahora nos hace ascender contínuamente para salir del hayedo y recorrer el resto del camino de vuelta a Ozcaba.
El recorrido seguido se ha dibujado en línea roja   
No podemos cerrar esta crónica sin darle las gracias a nuestro buen amigo Carlos Torres que nos ha hecho "el mejor regalo para dos amantes de la naturaleza" como somos Ojolince y sra.: 'Flora Ilustrada del Centro y Norte de la Península Ibérica' Guía de la que damos buen uso, como él bien sabe.
PLANO Y PERFIL DEL RECORRIDO
Distancia Total -> 23 Kms.
   (ida y vuelta)
Desnivel -> 605 mts.
   Ida: todo bajada
   Vuelta: todo subida
Tipo de Trazado -> Lineal
Dificultad -> Baja
Tiempo total -> 8 horas 30'

GRÁFICA DEL RECORRIDO
Y hasta aquí el resumen de nuestro completo día de primavera por tierras Cántabras.
Un saludo desde Pucela a todos los amigos, lectores y seguidores del blog.
Ojolince y sra.
** SED CONSCIENTES DE VUESTRAS LIMITACIONES PORQUE LA MONTAÑA PONE A CADA UNO EN SU SITIO **

Abejarucos y otras estivales 2012

Martes, 10 de Abril de 2012
¡Ya están aquí nuestros vecinos del verano!
    Merops apiasterEuropean bee eater
Ayer tarde, mientras tomábamos el café después de comer sentados en el sofá de casa, escuchamos las primeras voces de los coloridos abejarucos que acaban de llegar a nuestra tierra de pinares de Laguna de Duero, puntualmente y sin faltar a su cita anual.

Desde el ventanal de la terraza pudimos disfrutar un rato de sus bonitas y metálicas tonalidades.
Un grupo de 11 indivíduos estuvo haciendo las delicias de ojolince y sra. con acrobacias en el aire.

Algunos de ellos, descansaron unos instantes en esta ramita que se vencía a medida que se incrementaba el número de huéspedes.

9 indivíduos se reunieron en el viejo nogal que hay en la parcela, casi en las inmediaciones del canal del Duero.
Después, levantaron el vuelo y desaparecieron emitiendo su alegre canto que pone la nota primaveral en el entorno.
Hieraaetus pennatus - Águila calzada (fase oscura)      
Hoy hemos dado nuestro habitual paseo por el Canal del Duero y podemos sumar a la lista de estivales, el cuco (llegado ya hace más de una semana), el águila calzada (fase oscura y fase clara) y el también recién llegado vencejo común del que nos ha resultado imposible sacar un retrato decente.

Merece un hueco en esta entrada la elegante abubilla.
Desde hace varios años, muchas de ellas declinan su marcha y pasan con nosotros todo el invierno.
Upupa epops - Abubilla - Hoopoe
Y, como no... Maese zorro. Siempre al atardecer y con atenta mirada.
Un saludo desde Pucela.
Ojolince y sra.

Cueto Mañín por Fuente El Cobre

Sábado, 24 de Marzo de 2012
En Julio del año pasado ha sido la última ocasión en que realizamos la senda al nacimiento del Pisuerga en la conocida Cueva del Cobre, perteneciente al Parque Natural de Fuentes Carrionas - Fuente Cobre y, aunque disfrutamos de la fauna y flora del entorno, nos salió un día completamente cubierto y amenazante de lluvia, por lo que no fuimos capaces de reconocer casi nada del entorno que rodea este bello paraje.
Cueto Mañín y Cotomañinos desde el comienzo de la senda Fuente El Cobre
Hoy, decididos a desquitarnos de aquel suceso, vamos a tomar la misma senda y buscar el ascenso desde Fuente El Cobre a Cueto Mañín, cumbre de la Sierra de Peña Labra de la que también nos quedamos con ganas en nuestra raquetada desde el Golobar, en el mes de Febrero.

El trayecto en coche hasta La Pernía se hace llevadero y, antes de las diez de la mañana, estamos en el aparcamiento que tiene habilitado el pueblo de Santa María de Redondo al comienzo de la ruta hacia Fuentecobre.
   Ojolince por la senda señalizada del bosque hacia la Cueva del Cobre
 Así pues, ojolince y sra. y otro cuarteto de montañeros emprendemos la senda de forma conjunta si bien, cuando surje la bifurcación que nos hace elegir la senda por el valle o la que va ganando altura por el bosque hacia la cueva, nos separamos de ellos, quedándonos solos durante el resto del recorrido.

Bueno, solos... lo que se dice solos no es cierto del todo pues, únicamente tenemos que prestar un poquito de atención y nos daremos cuenta de lo acompañados que estamos...
      Fringilla coelebs (pinzón vulgar) 
       Sitta europaea (trepador azul), en su nido
Arrendajos, carboneros, pinzones, garrapinos, mitos, herrerillos, trepadores, capuchinos y un zorzal que, sin darse cuenta de nuestra presencia, escapa de su perseguidor, el temible gavilán, a toda velocidad entre las ramas de los robles.
Sierra de Peñalabra (de izda. a dcha. Peñalabra -Tres Mares - Cuchillón) desde la senda a Fuente El Cobre
Ascendemos bajo el entramado de ramas de centenarios robles y hayas que, en combinación con acebos, avellanos, mostajos, abedules y grandes escobares y brezales conforman el variado bosque de este espacio natural.
Ojolince junto a tres gigantes ejemplares de roble
La senda hace sus zetas y comenzamos a encontrar neveros en la umbría, lo que no impide a los llamativos narcisos poblar estas praderías ya cercanas al collado donde termina el bosque.
    Narcisus asturiensis                                    eSrá en el collado que da paso a la ascensión a Cueto Mañín

Desde este collado se distingue claramente el trazado que debemos seguir, y que en la foto hemos señalizado con puntos rojos sobre la nieve que ocupaba nuestro camino.

A los 1.580 mts. de este collado se dejan ver el acentor común, el escribano montesino y las dos especies de chova piquirroja y piquigualda, además del consabido amigo de las cumbres... el cuervo.
eSrá durante el ascenso, al fondo 'Picos'
    Plateado ejemplar de Corvux corax

Vamos superando curvas de nivel para alcanzar la cuerda de la sierra de Peñalabra.
Hacia el norte ya asoman los Picos de Europa y, a nuestra espalda, las cumbres de la sierra de la Cebollera.

Ojolince (Valdecebollas y el Cueto a su espalda) pensando si es el momento de calzarse los crampones
Hacia arriba todo es nieve dura y se hace necesario otro calzado para culminar la ascensión al Cueto Mañín.
    eSrá y el pico Valdecebollas
eSrá, culminando la ascensión y cámara en mano descubre algo importante...
Uno de los hábitat más inóspitos para la vegetación en esta época del año alberga exquisiteces como este ejemplar de Primulácea en PELIGRO DE EXTINCIÓN de nombre:
Androsace cantabrica


Contentíiiisima tras el hallazgo, alcanza la cumbre.
eSrá en la cima del Cueto Mañín a 2.122 mts.   
De aquí a la cima del Cotomañinos sólo hay un paso... bueno, o unos cuantos...
Ya nos gustaría saber qué hace por aquí la pequeña hembra de colirrojo (real o tizón) ¿quién se aventura?
Las vistas de la Sierra del Cordel y la estación de esquí de Alto Campóo, desde aquí son inmejorables...
Y, no digamos, las que dan continuidad a la Sierra de Peñalabra... ¡sin palabras!
En la collada de descenso del Cotomañinos es donde sacamos el bocata y hacemos pic-nic... Además de algunas panorámicas...
      Pico Tres Mares y Cuchillón                                                    Brañavieja y sierra del Cordel
Como queremos conocer el Sel de la Fuente (verdadero nacimiento del Pisuerga) nos ponemos en marcha, pues hay que desandar las cumbres de Cotomañinos y Cueto Mañín para encontrar la mejor forma de bajar al valle de Cavarrés, aún bastante nevado.
    eSrá en el descenso de Cueto Mañín
Como ahora la nieve está más blanda no hacen falta los crampones, aunque sí echamos de menos las raquetas que no hemos porteado.
Otros, por estos parajes, no las necesitan...
          Vulpes vulpes (zorro)

eSrá respaldada por Cueto Mañín, al fondo 'Picos'
Recorremos parte de la cuerda montañosa de Peñalabra, ahora en dirección al collado del Sestil...
eSrá desciende del cordal al valle de Covarrés por los aledaños de una gran cornisa y hoya de nieve

La cantidad de nieve acumulada es considerable lo que nos obliga a avanzar más de lo que pensábamos hacia el Sestil, para encontrar una bajada factible al valle de Covarrés.


Con cuidado, pues la nieve a estas horas está bastante blanda, completamos el descenso al fondo del valle.

Enlazamos así con la senda que nos llevará a las lagunas del Sel de la Fuente.
Vista del Valle de Covarrés desde la bajada de la cuerda de la Sierra de Peñalabra
El recorrido desde el Sestil por este valle hasta la cueva del Cobre es bastante frecuentado en verano, pues las lagunas del Sel de la Fuente bien merecen una visita. Con nieve, resulta algo más costoso pero también se supera en belleza.
eSrá rodea una de las lagunas del Sel de la Fuente, destaca al fondo el Valdecebollas
Las aguas de arroyos y pequeñas lagunas provinientes de las laderas del Valdecebollas confluyen y se filtran por la sima del sumidero conocido como Sel de la Fuente, para resurgir unos dos kilómetros más abajo, en la boca de la cueva del Cobre que, tradicionalmente, se conoce como el lugar del nacimiento del Pisuerga.

Seguimos nuestro peregrinar de bajada hacia la cueva, que discretamente hemos señalado con · en la siguiente foto.
Volvemos a tomar contacto con la vegetación y fauna propias del lugar... eléboros, torviscos, espinos, brezos y escobas nos rodean; además de un gran manto de narcisos.
      Ojolince descansa en el bello enclave de Fuentecobre
Llegamos a la cueva justo a tiempo de tomar un par de fresquitas mandarinas.
¡¡Menudo enclave para el descanso!! Seguro que los habitantes del lugar piensan lo mismo...
Podarcis muralis (lagartija roquera)

No podemos partir sin tirarle una instantánea al farallón de roca caliza que envuelve la boca de la cueva...

El paseo de vuelta al pueblo, que tantas veces hemos hecho, siempre nos sorprende con un encanto diferente. En esta ocasión, el atardecer en el bosque nos deleita con juegos de colores y sombras...

El itinerario seguido está dibujado en línea roja

PLANO Y PERFIL DEL RECORRIDO

DISTANCIA TOTAL -> 20,8 Kms.
DESNIVEL -> 926 mts.
TIPO DE TRAZADO -> Parcialmente circular
DIFICULTAD -> Moderada
TIEMPO TOTAL -> 9 h. 30'


GRÁFICA DEL RECORRIDO
Llegamos al aparcamiento con esta bonita puesta de sol. La hemos echado larga, pero ha merecido la pena.
Un saludo desde Pucela, a todos los lectores y seguidores.
Ojolince y sra.
**SED CONSCIENTES DE VUESTRAS LIMITACIONES PORQUE LA MONTAÑA PONE A CADA UNO EN SU SITIO**