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Circular por Cuatro Pueblos de la Montaña Oriental Leonesa

Domingo, 8 de Septiembre de 2.019
Recién llegados de las vacaciones de verano en la costa cántabra, cuesta adaptar la vista a los campos castellanos de secano.
¡Qué mejor idea que salir a deleitarnos con las aún verdes montañas de los pueblos de Riaño!
Salamón, el pueblo resguardado por un estrecho valle al pie de peñas Pintas
    Linaria triornithophora - Pajaritos

'Ojolince y Sra.' nos falta mucho por conocer del extenso patrimonio natural de la montaña leonesa.

Para ir ampliando ese conocimiento, hoy hemos elegido un recorrido circular conocido como CUATRO PUEBLOS.

La ruta está señalizada como PR-LE 49 y pertenece al Parque Regional de Picos de Europa en León.

El inicio puede establecerse en cualquiera de los cuatro pueblos que forman parte del recorrido: Corniero, Valbuena del Roblo, Viego y Primajas.


'Potro de herrar' de Corniero
Llegamos a Corniero desde el municipio de Crémenes al que pertenece.

Atravesado el pueblo, junto al arroyo de las Secadas, aparcamos al ladito del potro de herrar. 

Según hemos leído, el camino de retorno nos devolverá a este punto al cerrar el círculo.

Corniero, desde el camino del repetidor de Montemoro

  Centaurea nigra - Aciano negro
Trifolium pratense - Trébol de los prados








Siguiendo las calles que, en dirección oeste, conducen a la parte alta del pueblo, tomamos la pista que se dirige al repetidor de Montemoro.

'eSrá' en el camino que discurre a la buena sombra del robledal de rebollos de Corniero
    Sitta europaea - Trepador azul, de inconfundible silueta

Ganando altura, obtenemos una bonita vista del pueblo entre el denso robledal por el que ascendemos.

Con el oído atento, llama nuestra atención el profundo y corto reclamo del Trepador azul que habita en estos bosques.


Issoria lathonia - Sofía    

Pinzones, carboneros, herrerillos, mitos, garrapinos... se nota que han dado comienzo su actividad.

También los arrendajos se mueven cómodamente en este entorno forestal que les ofrece protección y alimento.

Después de un tramo de subida llegamos a un cruce donde abandonamos la pista que conduce al repetidor, para tomar el camino que vira a la izquierda haciéndonos transitar por el interior de un bosque algo más cerrado.

Así llegamos a la majada de Prado Pando.

'eSrá' atraviesa la majada de Prado Pando, un amplio pastizal a 1.467 mts. de altitud

    Merendera montana
Merendera, Quitameriendas
Silene legionensis - Silene 'leonesa'
en pastos, pedregales, páramos..      










Atravesamos la majada de Prado Pando salpicada de bonitas Quitameriendas Merendera montana y Vellosillas Hieracium pilosella, propias de esta estación en la que los días van acortando muy poco a poco.

'eSrá' y 'El Rebollo de Prado Pando' o collado Grande
  Dianthus hyssopifolius -
 Clavelina deshilachada
La majada desemboca en el collado de Prado Pando o collado Grande, donde los pequeños paseriformes, y otros habitantes del bosque, disfrutan de los grandes robles rebollos que allí crecen, como si el paso del tiempo se hubiese detenido para ellos.

Althaea hirsuta - Malvavisco peludo    





Después del entretenimiento que nos han brindado pinzones, carboneros, escribanos, mosquiteros, trepadores, cerrojillos... atravesamos la portilla de delimitación.

'Ojolince' va a atravesar la portilla, dejándola bien cerrada
    Rubus idaeus - Frambueso
Prunella grandiflora - Consuelda mayor    









Al cruzar la portilla tomamos el camino que gira fuertemente a la derecha, introduciéndonos en el hayedo de Montemoro.


'eSrá' desciende por el hayedo de Montemoro con vista a la montaña de Riaño
    Crocus serotinus - Azafrán de Otoño


Descendiendo por este frondoso hayedo, la pista nos conduce a la valleja del reguero del Lutero que nos hará desembocar en Valbuena del Roblo.

Poco a poco vamos dejando atrás el hayedo de Montemoro, pues nuestro camino discurre ahora junto a sotos de chopo y praderas.

La linde que nos separa de estos pastos está salpicada de rosáceas: serbal de los cazadores con nutridas umbelas de pomos rojos, zarzamoras, rosales y frambuesos que nos ofrecen su fruto ya maduro.

Bajamos por la estrecha vaguada que conduce a Valbuena del Roblo
Emberiza cia - Joven de Escribano montesino  
El nombre de Valbuena se define por dos palabras latinas cuyo significado es 'valle bueno'.
Roblo da nombre al 'roble de gran corpulencia'.

A una hora y tres cuartos del comienzo estamos en el pueblo.

Entrando en Valbuena del Roblo, uno de los pueblos más recónditos de las montañas del alto Esla
      Iglesia parroquial de Valbuena del Roblo s. XVIII

Atravesamos el pueblo de sur a norte, encontrando fuentes de buen caño a la entrada y a la salida.

Rebasada la iglesia parroquial, al lado del cementerio, sale la pista de tierra que debemos tomar, en dirección NE.

Chorthippus gr. biguttulus - Saltamontes de campo, bien camuflado
Abandonamos de este modo la carretera asfaltada que queda a la derecha, donde hay colocado un panel indicativo de la ruta.

Esta es la carretera que, siguiendo el curso del reguero del Lutero, conduce al pueblo de Salamón.

El pueblo de Salamón, arropado por Cueto Grande, pico Llerenes al oeste y, tras el collado de Anciles, peñas Pintas al este
Buteo buteo - Busardo ratonero      


Nuestro camino va subiendo de forma suave, paralelo al valle del río Dueñas.

Una magnífica vista de las montañas de Riaño se nos muestra al otro lado del valle, acompañada de la siempre agradable presencia de una pareja de ratoneros.

Junto al regato que discurre por la izquierda crecen las hojas basales de las grasillas y alguna hepática blanca florecida.

Refugio en el camino de Viego. Al fondo, el collado de Anciles y peñas Pintas
Pinguicula grandiflora - Grasilla
hojas basales con insectos pegados
La subida continúa de forma más o menos tendida hasta el collado de Viego donde abandonamos el valle del río Dueñas para encontrarnos de frente con el valle de Arianes.

Tiempo atrás, por este collado pasaban los rebaños de merinas trashumantes para acceder a los puertos de Reyero.

'eSrá' en el abrevadero del collado de Viego a 1.412 mts.
¡Menudas vistas!
La hoz del río Dueñas por la que discurre la carretera entre los pueblos de Salamón y Lois
      Mantis religiosa - Santateresa
Zygaena fausta - Gitanilla de collar rojo

















Coenonympha pamhilus - Ninfa de Linneo

El collado de Viego, además de regalarnos espectaculares vistas, se convierte en la frontera natural entre el valle del Esla (montaña de Riaño) y el valle del Porma (sierra del Susarón).


Panorámica del valle de Arianes desde el collado de Viego

Lullula arborea - Alondra totovía      

Es en este collado, a 1.412 mts. de altitud, donde se escucha el tímido canto de una Alondra totovía.

A cierta distancia, sobre una cresta caliza, la podemos localizar e inmortalizar para este cuaderno virtual.


Hipparchia semele - Sátiro común
Lysandra bellargus - Niña celeste,
con sus fimbrias ajedrezadas











'Ojolince' entra en Viego, municipio de Reyero, en la vega del arroyo Huertón
En dirección SO, vamos descendiendo hacia el valle de Arianes por una valleja caliza cubierta de monte bajo.

Atravesamos el cauce de un pequeño arroyo donde se preserva una fuente de piedra.

Pronto, el camino se hace más llano y damos entrada en el pueblo de Viego.

Iglesia parroquial de la Virgen del Rosario
    'Ojolince' en la calle que sale de Viego en dirección SO

Atravesamos el pueblo, saliendo de éste por una calle a mano izquierda que enseguida se convierte en camino rural.

A pocos metros nos encontramos con el arroyo Huertón que forma un pequeño encharcamiento.


Poecile palustris - Carbonero palustre      
Bajo la sombra de uno de los sauces que aquí crecen nos parece un buen lugar para almorzar.

Además de dar de beber al ganado que abunda por la zona, esta charca le viene de maravilla a la avifauna local.

Un mirlo, algún que otro pinzón y hasta un simpático carbonero palustre pasan por aquí a saciar su sed.

La vereda del arroyo Huertón
Terminado el descanso, continuamos la vereda en buena sombra, junto al arroyo Huertón.

Se nos acaba el arbolado pues salimos a una amplia pradera despejada de vegetación conocida como La Vega.

Entre prados y fincas particulares, la senda atraviesa la Vega y nos conduce al valle de Primajas

Zoom al pico Susarón desde la Vega de Viego
      La Corona desde la Vega de Viego


Estos prados de siega son del agrado de la Tarabilla norteña Saxicola rubetra, la Bisbita pratense Anthus pratensis, y el Acaudón dorsirrojo Lanius collurio ..

Surcando los cielos tenemos la fortuna de contemplar el poderoso vuelo del Águila real Aquila chrysaetos.


    Saxicola rubetra - Tarabilla norteña
en un poco agraciado posadero

Maniola jurtina - Loba    



















Enlazamos con la carretera que une Viego con Primajas y discurrre paralela al arroyo de Arianes.
Vega de Primajas regada por el arroyo Arianes. Al fondo, La Corona
      Aconitum napellus - Matalobos,
muy venenoso y de bella flor
Lycaena virgaureae
Manto de oro ♀      















A finales de verano, da gusto caminar por estos valles disfrutando de un verdor espléndido y una floración bien prolongada.

Y así de entretenidos, siguiendo la carretera, entramos en Primajas.
Primajas, municipio de Reyero, situado en la falda del verde monte Pardomino
     Iglesia Parroquial de San Justo y San Pastor, sin espadaña

Este pequeño pueblo conserva una iglesia de singular arquitectura, junto a la que pasamos.

Sus campanas no están en un campanario pues no ostenta espadaña, sino situadas en los arcos del pórtico de entrada.

Stachys arvensis - Hierba de gato


Siguiendo la calle de la iglesia salimos de Primajas en dirección sur para afrontar la ascensión al alto de las Camperas.

Aunque se hace larga, la ascensión resulta cómoda pues la pista describe zetas hasta alcanzar el collado.

Además, durante la subida, el panorama del valle que abandonamos no puede ser más bonito.


Vegas de Primajas y Viego, rodeadas de montes alomados y crestones calizos, desde la subida al collado de las Camperas 
      Alectoris rufa - Perdiz roja, en su cantadero

El collado de las Camperas separa los términos de Primajas y Corniero.

Atravesada la portilla que cierra este collado, cambiamos de vertiente y de valle.

El descenso por el valle de Primajinas nos ha de llevar de vuelta al pueblo de Corniero.

Alto de las Camperas a 1.459 mts.
Collado que da paso al valle de Primajinas
Hesperia comma - Dorada manchas blancas,
hespérido de pequeño tamaño, entre 25 y 35 mm.    

Nuestro camino desciende por el valle de Primajinas, en cuya cabecera nos sorprende la presencia de una ladera de hayas donde, en un tiempo hubo un pueblo con el mismo nombre.

Más adelante, el valle se va angostando para llegar a Corniero caminando junto al arroyo que discurre ahora más encajado.


Valle del arroyo de Primajinas que nos devuelve a Corniero 
Damos entrada al pueblo de Corniero, poco más tarde de las siete, justo en la casa que alberga el potro de herrar donde está aparcado nuestro coche.
    'Ojolince y Sra.'
PLANO DEL RECORRIDO
DESCARGA DEL TRACK
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      Parnassia palustris - Hepática blanca
**SED CONSCIENTES DE VUESTRAS LIMITACIONES PORQUE LA MONTAÑA PONE A CADA UNO EN SU SITIO**