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Invernal al pico de la Celada desde Ruesga

Sábado, 28 de Enero de 2.017
No son buenas las previsiones del tiempo estos días... o sí, según para qué o para quién.
Luis y 'Ojolince y Sra.' en el pico de la Celada, tan contentos
    Embalse de Ruesga semihelado y con muy bajo caudal

El caso es que 'Ojolince y Sra' queremos salir al monte, y qué mejor manera que acompañados de Luis Herrero NATURALEZA DE LA VALDAVIA con quién compartimos afición y amistad.


La pista junto al embalse está completamente congelada, por lo que debemos echar la vista antes que el pie
A las nueve y media nos hemos dado cita en Cervera de Pisuerga, tardando escasos diez minutos en tomar un café y poner rumbo a Ruesga.

A la salida de este pueblo hay un gran aparcamiento bien acondicionado, pues es una zona muy frecuentada en verano donde está permitido el baño.

Atravesamos el puente sobre un arroyuelo que baja al embalse,
tomando camino al bosque

Luis ha pensado que será agradable dar un paseo por los magníficos bosques que tapizan estas laderas de la sierra que cierra, por el sur, el valle Estrecho.

Tras las recientes nevadas deben de estar radiantes de belleza.


Tomamos una pista que, en los mapas, nombran como Camino Carrera Ruesga 
Cabaña y abrevadero de agua congelada en un idílico rincón del bosque

A 'Ojolince y Sra.' nos parece un excelente plan y a ello vamos.

Una buena pista con escasos cinco centímetros de nieve helada nos introduce en este magnífico bosque de hayas y robles, que están comenzando a desperezarse de la dura helada nocturna.

      El sol hace que vayan deshelando las ramas de los árboles
    Huella y excremento de mustélido, posiblemente Marta
Excremento con gran cantidad de fruto de acebo

















El embalse de Ruesga está a unos 1.040 mts de altitud y esta pista ha comenzado a serpentear, para hacernos ganar altura paulatinamente.
Luis y 'Ojolince' avanzan por la nevada pista, marcando huella
En este corto trayecto, el paisaje ha cambiado notablemente por la acumulación del blanco elemento.
Luis y 'Ojolince' avanzan abriendo notoria huella en la nieve
Ganada cierta altitud, a eso de los 1.300 mts. nos asomamos a un buen balcón.
'eSrá' en un balcón con vista a la sierra de Peñalabra
      Ojolince' retorna al interior del bosque 

Pero debemos volver a introducirnos en el cobijo que proporciona el bosque y proseguir serpenteando en ascenso por la ladera del pico.

Escuchamos unos cortos y agudos piídos...

Luis y 'Ojolince' a la caza de la foto del Agateador común
      Certhia brachydactyla - Agateador común

Insectívoro estricto, el Agateador común o europeo, vive tanto en bosques caducifolios como de hoja perenne.

Es difícil de localizar, pues su plumaje críptico hace que se camufle con facilidad.


      Short-toed treecreeper - Agateador común o europeo


Les gusta recorrer los troncos de abajo a arriba y en espiral, escudriñando cada rincón de su corteza, donde encuentran insectos y arácnidos que componen la base de su dieta.

¡Simpático y curioso el Agateador!

Nos entretienen largo rato observando cómo, con su afilado y curvo pico, levantan los líquenes adheridos al árbol para alcanzar su objetivo.


A eso de los 1.400 mts. ¡un nuevo balcón con vistas!
Hacia el embalse de Ruesga, de donde partimos

      'Ojolince' abre vía por una empedrada ladera


Llegados a los 1.400 mts., la senda del bosque se pierde.

Y debemos improvisar, ascendiendo por la empedrada ladera del pico de la Celada

Luis, 'eSrá' y los inmensos bosques de 'la Palentina'

 'eSrá', sonríe a cámara, en la ladera del pico de la Celada
¡Ya falta menos para alcanzar la cima!      

A medida que nos aproximamos, el viento nos trae nubes cargadas de humedad, que anulan casi por completo la visibilidad.

¡Qué pena!

Luis, encabezando la expedición, llega el primero y saca esta instantánea de 'Ojolince y Sra.' en los últimos metros
Cumbre del pico de la Celada a 1.580 mts. (Foto Luis)
'Ojolince' a la busca del zoom      

El viento se lleva las nubes unos instantes...

Y, cuando nos disponemos a 'afotar' todo lo que hay a nuestro alrededor, ya las ha vuelto a traer.

No por eso nos cansamos de intentarlo...

Zoom del Curavacas
Zoom del Peñalabra
Zoom del Tres Mares y Cuchillón
El viento azota fuerte por aquí arriba, y tampoco hay visibilidad así pues decidimos, en consenso, dejar el cresterío para mejor ocasión.
¡¡Qué preciosa está la Montaña Palentina vestida de novia!!
    La ladera elegida para bajar presenta un bosque cerrado

Comenzamos a bajar, introduciéndonos en el bosque, casi de inmediato.

Durante este primer tramo, el bosque está algo cerrado y la pronunciada bajada cuenta con buen espesor de nieve.

'eSrá' y el Tejo
Taxus baccata      
Descender por esta ladera supone un esfuerzo extra, que se ve ampliamente recompensado con el magnífico paisaje y la localización de maravillas como este gran ejemplar de tejo.
Desde el cobijo del tejo, 'eSrá' toma una instantánea de Luis y 'Ojolince',
así podemos hacernos una idea de las dimensiones de su copa
      Helleborus viridis - Eléboro verde,
tallo y hojas abriéndose paso entre la nieve
Ilex aquifolium - Acebo, joven brote











    Cúpula de hayuco vacía, bien decoradaA medida que perdemos altitud, el paisaje va variando...
Y el preponderante bosque de hayas clarea, permitiendo la aparición de Acebos de buen porte y grandes Robles.
      'Ojolince' junto a un buen Roblón                                         'eSrá' junto a otro















Llegamos a una planicie revestida por un joven robledal, con buena cobertura de acebos.
      Tremella mesenterica - Hongo gelatinoso saprófito de troncos,
raíces y madera muerta (pasa del amarillo limón al anaranjado)

Llama nuestra atención encontrar grandes roblones dispersos, y vamos de uno a otro, para conocerlos todos, encontrando algún que otro parásito de la madera.

Nos aproximamos a una ladera pedregosa orientada al sur y nos llevamos una buena sorpresa.


Luis junto a la ladera de encinas. A su espalda, bien nevado, el pico Almonga
Luis y 'eSrá' bajo una encina, almorzando  

La soleada ladera está poblada de encinas que, a esta hora, están perdiendo las últimas trazas de nieve y nos invitan a almorzar junto a ellas.

¡Grandes vistas las de este restaurante!

La pedregosa ladera de encinas va dando paso, de nuevo, al robledal
¡Incomparable marco de incalculable valor, los bosques de la Montaña Palentina!
Nos ponemos en marcha avanzando por el joven robledal donde siguen sorprendiéndonos algunos roblones centenarios.
'Ojolince' embelesado, contemplando al gran roblón
    Trametes versicolor      


Hongo 'Cola de pavo', zonado concéntrico con diferentes tonalidades, sobre un tronco caido.



      Daphne laureola - Torvisco macho. Arbusto de hoja persistente que se abre paso entre la hojarasca y la nevada.


Aún siendo invierno, el Torvisco macho no tardará en dar sus flores de color verde-amarillento, agrupadas en inflorescencias poco vistosas, al final de las ramas.

Y más tarde, se cubrirá de frutos negros a modo de drupas no comestibles para el hombre, pero sí provechosos para ciertas aves.



Vamos descendiendo por una vaguada que pronto nos devuelve al camino Carrera Ruesga, por el que ascendiéramos esta mañana.

Luis y 'Ojolince' en el último tramo del camino al embalse de Ruesga      

Llegamos a las inmediaciones del embalse de Ruesga.   ¡¡Qué corto se nos ha hecho este paseo!!
PLANO, GRÁFICA Y PERFIL DEL RECORRIDO
      El recorrido seguido está dibujado en linea roja
DISTANCIA TOTAL -> 8,700 Kms.                           ASCENSIÓN ACUMULADA -> 557 mts.
TIPO DE TRAZADO -> Parcialmente circular           TIEMPO TOTAL -> 6 hrs.
Ojolince y Sra.
** SED CONSCIENTES DE VUESTRAS LIMITACIONES PORQUE LA MONTAÑA PONE A CADA UNO EN SU SITIO**