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Al Collado de Rumaceo desde Pto. Palombera

Sábado, 5 de Febrero de 2011

Como estamos en tiempo de disfrutar de la nieve, de nuevo ojolince y sra. se disponen a ello en otra excursión montañera, esta vez en tierras campurrianas, es decir, pertenecientes a Alto Campoo.

Después del consabido aprovisionamiento en Reinosa, a las 9:30 horas habíamos alcanzado el puerto de la Palombera donde daba comienzo nuestra ruta y de buenas maneras, con la observación de un zorro mañanero que subía (sin quitarnos ojo) por una ladera totalmente nevada, como si tal cosa.
Una vez bien equipados, y hecha la foto de rigor, salimos buscando la dirección que creíamos más correcta, ya que la nieve era abundante y el camino no había sido abierto más que por un par de raquetas que no sabíamos hacia dónde se dirigían.

El sendero que tomamos pronto abandona la planicie del puerto de la Palombera, para comenzar a empinarse y ascender de forma constante, paralelo a un bosque de pinos silvestres Pinus sylvestris de repoblación y restos de un robledal con Quercus robur y Quercus pyrenaica, que habría conformado el bosque autóctono en otro tiempo.
La vegetación que conseguía descubirse de la buenas nevadas de días pasados está formada principalmente por brezales húmedos atlánticos, también secos y oromediterráneos, predominando las especies del género Erica; también abundante presencia de aulaga y alguna otra Genista, además de escasos restos de acebos Ilex aquifolium.

Cabe destacar la extensa distribución de la población de retama negra o escoba Cytisus scoparius bastante desarrollada que nos acompañó durante toda la ascensión; en ocasiones, y junto al curso de manantiales o arroyos de deshielo era suplantada por la retama espinosa o tojo Ulex europaeus, del que algún que otro arañazo nos llevamos como recuerdo.


Avanzamos por el ancho camino que asciende por la cuenca de Soto y pronto empezamos a disfrutar de las vistas de los picos pertenecientes a la sierra del Cordel.
Ojolince con el cueto Ropero y el cueto Ligüardi, al fondo.

Alcanzamos un cruce de caminos con señalización de un PR S-86

Se trata del recorrido circular que viene del pueblo de Soto y pertenece a la red de senderos de la Hermandad de Campoo de Suso.

Este sendero retorna al mismo pueblo pasando por la cuenca de Proaño.

Nosotros seguimos la indicación hacia ésta última, y ganando un poco más de altura, comenzamos a disfrutar de las vistas de nuestro objetivo del día: el collado de Rumaceo, flanqueado a su izquierda por los cuetos Ropero y Ligüardi.
Fatigados por la dura ascensión y la espesa capa de nieve que presenta, hacemos un descanso en la braña que nos encontramos con cabaña incluída, que aquí le llaman cabaña de Laguíos.
Reponemos fuerzas y aprovechamos a retratar el paisaje, que bien lo merece.

Recuperados, volvemos a nuestro camino y, por unos instantes, contemplamos el recorrido que llevamos; al fondo de la colección de suaves lomas nevadas debe de estar nuestro coche, pero la vista no alcanza a distinguirlo.
<Ojolince ¿dónde has dejado los prismáticos?>

Vista adelante y nuevo cruce de caminos; nuestro collado no tiene pérdida.
Sólo nos separa de él algún que otro kilómetro de una dura, nevada y fatigosa subida.
Mientras avanzamos por la cuenca de Proaño, realizamos paradas que nos ayudan a recuperar resuello y nos permiten hacer panorámicas como ésta del Embalse del Ebro en la lejanía.
Valle de la Hermandad de Campoo de Suso
Es la una de la tarde y la nieve comienza a estar demasiado blanda. Pero, <¿qué hacen nuestras raquetas en el coche? >
No importa, por ahí ya asoman los picos de Europa, estamos llegando al collado.
Macizo oriental de Picos de Europa
Ojolince se aproxima a la valla delimitadora de la sierra del Cordel y al fondo se divisan los picos Cordel (izqda.) e Iján (dcha.), dos moles que superan los dos mil metros de altura, con su cara norte bien aprovisionada de nieve.
A nuestra derecha se alza el imponente cueto de la Concilla 1.922 mts., bien cubierto (hicimos cumbre en Enero, encontrando únicamente nieve en la cornisa de paso al buzón) y tras él asoma el cónico cueto de los Escajos.
También se distingue con claridad el paso en forma de "u" que da acceso al bonito pueblo de Puente Pumar (la "villa" del valle de Polaciones) por el Collado de Hitón o de Peña Jincá, a la izquierda de la Concilla.

El macizo oriental de los Picos de Europa y el resto de las bellas cumbres que nos rodean, nos sirven de entretenimiento mientras hacemos el almuerzo de esta mañana.
Ojolince y sra. con el pico Cordel 2.061 mts., al fondo
Al menos hemos encontrado un huequillo seco para el descanso. Así almorzamos tranquilamente y consultamos el mapa de ruta.
El itinerario seguido se ha dibujado en línea roja
PLANO Y PERFIL DEL RECORRIDO

Distancia total -> 15,5 Kms. (ida y vuelta)
Desnivel -> 460 mts.
Tipo de trazado -> lineal
Dificultad -> Fácil
Media (con nieve abundante)
Tiempo total -> 8 horas
(con varias paradas)

Una vez recogido todo el despliegue de la intendencia, nos calzamos sendas mochilas y ale..."pá" abajo, pero con cuidado; ¡¡parece que la nieve ahora si que está blanda!!
Además de nuestras huellas y las de algún que otro raquetero, también vimos y fotografíamos las que pertenecen a otra fauna... a saber...
Cabaña de Llaguíos
Ni idea de a quién pueden pertenecen, si alguien se atreve a identificarlas le brindamos el testigo.

De nuevo, la cabaña donde hicimos la parada de subida.
Hace buena temperatura y andan por aquí mirlos y zorzales. ¿¿Será que algún montañero o ganadero ha dejado restos de comida apetecibles??

Seguimos descendiendo. Pero, ¡¡Cómo echamos en falta nuestras raquetas!!
Alguno se tiene que ayudar, de vez en cuando, de un bastón más grueso que los de costumbre...
Pero, ojolince y sra. son duros y, aunque con un poco de temblequera de piernas, vamos llegando a la planicie del Puerto de la Palombera, ahora más frecuentada que esta mañana, con familias que vienen a disfrutar un poco de la nieve.
Atrás dejamos las estribaciones de la sierra del Cordel, que presenta muchas y variadas opciones de recorridos por sendas y caminos.

Aquí terminamos esta crónica de un agradable día de montaña en tierras campurrianas.

Esperamos que hayáis disfrutado de su lectura.
Saludos desde Pucela.

Ojolince y sra.

Y recordad...
**SED CONSCIENTES DE VUESTRAS LIMITACIONES PORQUE LA MONTAÑA PONE A CADA UNO EN SU SITIO**

Gredos bajo cero. De la Plataforma al Gargantón.

Sábado, 22 de Enero de 2011
Un sábado más que podemos permitirnos escapada. Y esta vez, queremos recuperar la actividad invernal pura y dura...bajo cero.
Atardecer en el circo de la Laguna Grande de Gredos

Ojolince y sra. aparcamos el laguna en la Plataforma poco después de las 9:30 horas y a unos fresquitos siete grados bajo cero. Una bendición después de haber atravesado la venta del Obispo de camino a Hoyos del Espino, donde nos marcaba el termómetro del coche -15º.

Gorro, guantes, polainas, bastones, crampones... creo que está todo. Pues venga a por la subidita empedrada... y cuidadín con el hielo...

En quince minutillos ya estamos en la pardería de Prado Pozas y, aunque hace frío, después de la subida parece que algo menos.

Incontables son las veces que hemos subido a la Laguna Grande de Gredos pero siempre quedamos prendados de las vistas excepcionales que nos brinda este camino.
Garganta de las Pozas
Subida hacia la fuente de los Cavadores


Después de atravesar el puente de cemento que salva las aguas del arroyo de Prado Pozas comienza la muy frecuentada senda de subida que, en un corto espacio de tiempo, nos llevará a la fuente de los Cavadores, poco accesible en el día de hoy por la enorme placa de hielo que circunda su base.




Fuente de los Cavadores

Seguimos subiendo, sin pérdida, ya que nuestra senda está bien surcada en la dura nieve que, a medida que ganamos altura, está más y más endurecida e incluso a veces ya convertida en hielo.

Ya falta poco, por ahí asoman las primeras crestas del circo de la Laguna Grande.


Estamos llegando a la amplia meseta conocida como Los Barrerones 2.170 mts.

Desde el inicio en La Plataforma a 1.770 mts., hemos superado un desnivel de 400 mts. en poco más de hora y media.

Aquí decidimos ponernos los crampones (nosotros y casi todos los demás, si es que no habían subido ya con ellos) ya que ahora comienza el descenso hacia el circo de la Laguna Grande y un resbalón con la nieve tan dura sería de lo más normal.
Pues lo dicho...a bajaaaaaaaaaaaaaaaaaar....
Y bajar ...
Y seguir bajando... Un poco después nos encontramos con otra fuente, siempre frecuentada, en la que nos detenemos un rato para disfrutar del paisaje y obtener muestras de ello. 
Para después seguir bajando y subiendo por las serpenteantes laderas de este sendero nevado...
Senda del circo de la Laguna Grande, al fondo El Almanzor
Desvío a Cinco Lagunas por la Trocha Real
Poco antes de alcanzar la Laguna Grande nos encontramos con el desvío que nos indica que debemos torcer a nuestra derecha para continuar por la conocida como Trocha Real, senda que continúa hasta Cinco Lagunas, atravesando el corazón del macizo central de Gredos. Nosotros no vamos a ser tan valientes y nos conformaremos con llegar al Gargantón.
Tomada esa nueva dirección, nuestra senda se dirige hacia abajo superando un paso entre dos grandes rocas y pronto nos veremos atravesando el desagüe de la laguna...un poco complicado con los crampones.
Sra. ojolince atravesando el desagüe y línea roja de ascensión que nos espera
Vista del circo de la Laguna Grande, desde el desagüe
Ya está bien entrado el día, y el sol pega con fuerza, pero ¿seguirá helando? Desde luego, el agua que baja de la Laguna Grande aún está congelada en su mayor parte. Superado este primer escollo, comenzamos la fuerte ascensión zigzagueando y abriendo huella... parece que esta mañana nadie se ha dirigido al Gargantón.
La nieve sigue dura como roca y la ascensión se hace, por ello más llevadera. Al fin alcanzamos el collado que nos separa del Gargantón. Desde aquí obtenemos una panorámica del Cabeza Nevada o Mogota de Cervunal 2.433 mts., que algún día ascenderemos.
Sra. ojolince al comienzo de la dura ascensión al Cabeza Nevada
El descenso a la majada del Gargantón es rápido y, como nos sucedió anteriormente, cuando cruzamos el desagüe de la Laguna Grande, lo más complicado resultó cruzar el arroyo del Gargantón con crampones. Hecho esto nos dirigirnos a la senda de subida al Mogota. Después de una breve ascensión (ya son cerca de las dos de la tarde) nos detenemos a recrear la vista.
Por encima de esta cascada de hielo continúa la trocha real hacia la Portilla del Rey, pero esto, en esta época, son "palabras mayores".
Ojolince y sra. se retratan con la elegante Galana sobres sus cabezas.
Y como es hora de reponer fuerzas, vamos bajando que tenemos mesa reservada en el Gargantón con vistas a la Galana.
En la majada del Gargantón estaba plantada una tienda de tres montañeros que, cuando bajaron de ascender el Mogota, nos contaron que allí habían pasado la noche. Brrrrr ¡¡Pero, qué frío han debido pasar!!
Desde nuestra mesa reservada en el mejor restaurante con vistas de la zona, comimos (más bien devoramos) el bocata y -ale, media vuelta- que el coche espera en la Plataforma.
Pasó un helicóptero (después nos enteramos que fue un rescate) e hizo que cuatro "montesas" atravesaran el Gargantón a toda mecha... Pero ¡qué tienen en las pezuñas las cabras montesas que agarra tan bien!
El itinerario seguido se ha dibujado en línea roja
PLANO Y PERFIL DEL RECORRIDO
Distancia Total -> 18 Kms. (ida y vuelta)
Desnivel -> 450 mts.
Tipo de trazado -> lineal
Dificultad -> Media-Alta
Tiempo total -> 8 horas, con paradas

De regreso a la Laguna Grande nos detuvimos para hacernos este póster con el circo y la laguna helada como fondo.
A esta hora, muchos eran los montañeros que nos íbamos encontrando de vuelta, pero también nos cruzábamos con más de uno que se dirigía a pasar la noche en el refugio Eola, en la Laguna Grande. Nosotros regresábamos no sin echar la vista atrás, por lo que hicimos un pequeño descanso al alcanzar el punto más alto en la subida a los Barrerones, para contemplar las vistas del circo al atardecer. 
Y también, de este modo, recuperar fuerzas.
Durante el descanso recibimos la visita de uno de los habituales de las alturas, el acentor alpino.
Prunella collaris                                            Alpine accentor
El acentor alpino tiene querencia por los circos glaciares y es bastante tolerante con la presencia humana resultando, a menudo, excesivamente confiado.

Desde Los Barrerones descendimos "to tieso" y llegamos a nuestro laguna antes de anochecer, pero a seis grados bajo cero.                                            Cansados pero contentos de haber disfrutado de nuestra pequeña aventura: GREDOS BAJO CERO.                                                               Un saludo a todos los amigos y visitantes.                                                          Y hasta pronto.                                                       Ojolince y sra.
** SED CONSCIENTES DE VUESTRAS LIMITACIONES PORQUE LA MONTAÑA PONE A CADA UNO EN SU SITIO**