.

.

El cordal de la Sierra de la Peña y el valle de Tosande. 1ª Parte

Sábado, 12 de Julio de 2014
Uno de los lugares favoritos de 'Ojolince y Sra.' en la montaña Palentina es el valle de Tosande.
'Ojolince y Sra.' en el mirador de la Tejeda de Tosande (Foto Javier Aizcorbe)
Por ello, se nos ocurren muchas posibilidades de recorrer la sierras aledañas para, una vez más, volver a disfrutar de la vida en este asombroso valle.
      Maniola jurtina - Loba ♀
Hace poco más de un mes que estuvimos con nuestros amigos Cántabros y Palentinos realizando la ruta de la Tejeda de Tosande.

Junto a ellos, tuvimos oportunidad de conocer la primavera en el valle, y traernos para casa una excelente muestra de la biodiversidad que alberga.

Sus crónicas reflejan fielmente lo que mencionamos, y podéis perder el gusto con su lectura.

Prunella grandiflora - Consuelda mayor   
Javier Aizcorbe nos lo cuenta en:
EL OTEADERO DE JAVI.
Mientras que Luis Herrero lo hace en: NATURALEZA DE LA VALDAVIA.

Thymelicus acteon - Dorada oscura








Hoy, tempranito...
'Ojolince y Sra.' nos situamos en el buen aparcamiento de Dehesa de Montejo, para dar comienzo nuestra circular por la sierra de la Peña y el valle de Tosande.
Ojolince avanza por la senda del valle de Tosande ¡Peña Cantoral al fondo, nos espera!
  Campanula glomerata - Campanilla aglomerada
No estamos dispuestos a entretenernos más de la cuenta pues el recorrido pensado es largo pero, la naturaleza siempre juega a su favor.

La olorosa Camomila Matricaria discoidea (Matricaria matricarioides) junto al camino, hace que le prestemos atención a la flora y así las cosas...

Consuelda mayor Prunella grandiflora (variedades azul-violácea y blanca), Escorzonera Scorzonera hispanica, Campanilla aglomerada Campanula glomerata, Silene legionensis, Zarzaparrilla de los muros Teucrium chamaedrys y Dedalera Digitalis purpurea salpican la primera parte de la senda.

Teucrium chamaedrys - Zarzaparrilla de los muros   

Entre ellas, en un ir y venir...

Lobas Maniola jurtina, Lobitos listado Pyronia bathseba, Atalias Melitaea athalia, Pedregosas Lasiommata maera, Saltacercas Lasiommata megera, Erebias de Prunner Erebia meolans, Sofías Issoria lathonia, Blancas de majuelo Aporia crataegi, Lunares de plata Argynnis algaja, Pandoras Argynnis pandora y algún hespérido como la Dorada oscura Thymelicus acteon y la Dorada línea larga Thymelicus sylvestris hacen a 'Ojolince y Sra.' romper su compromiso de avanzar a buen paso con la fresca.

La senda por el valle de Tosande nos introduce en un magnífico bosque mixto
Quejigos y encinas mezclados con el roble rebollo sustentan las laderas de estas sierras. Pronto, nos encontramos el puente de madera y el poste indicativo de la senda que nos introduce al hayedo.
Ojolince remonta la falda de peña Cantoral a la sombra del hayedo de Tosande
A la salida del hayedo, distinguimos el hombro de La Cantoral, donde nos dirigimos
Esta vereda conocida como La Senda de la Tejeda de Tosande, está señalizada y es de obligada visita pues, no debemos perdernos los tejos milenarios que pueblan la ladera norte de la peña Cantoral.

El hayedo se asciende mediante un zigzagueo constante que culmina en un bonito mirador, de excelentes vistas (foto de comienzo).

    'eSrá' entre dos Tejos (hace un mes), el día de la ruta con los amigos
Hasta este momento no hemos coincidido con nadie, salvo con una ardilla oculta en el enramado de las hayas.

En el mirador, charlamos unos minutos con una pareja que está almorzando, y juntos disfrutamos de la observación de un grupo de ciervos en carrera, ladera abajo de La Cantoral.

Continuamos por la senda hacia los tejos milenarios aunque no vamos a seguirla porque ésta, poco después, comienza a descender y se dirige de nuevo al valle.

'Ojolince y Sra.' picamos alto y nos vamos 'campo a través' en busca de la mariposa Apolo, que sabemos que tiene querencia por estas laderas pedregosas.


Una vista atrás, durante la ascensión a la Cantoral, nos devuelve esta imagen del hayedo y tejeda de Tosande
Sedum acre - Sedo picante     
Remontar esta ladera de fuerte inclinación es una árdua tarea pero vamos, poco a poco, pendientes de aquello que pisamos y todo lo que se mueve.

Las Dedaleras Digitalis purpurea, frecuentes hasta ahora, van dejando paso a su pariente las Calzas de Lobo Digitalis parviflora y... todo un abanico de crasuláceas.

Inflorescencia de la Dedalera - Digitalis purpurea
Digitalis parviflora - Calzas de Lobo 







Sedum forsterianum - Siempreviva menor 






Sedum album - Uva de gato    


Sedo picante Sedum acre, Uva de gato Sedum album, Siempreviva menor Sedum forsterianum y Siempreviva cantábrica Sempervivum cantabricum.

Abajo queda el valle de Tosande y al fondo...
comienzan a aparecer las grandes cumbres de la Montaña Palentina
    Un buen zoom y aproximamos la lejana vista del Curavacas

La empinada ladera por la que avanzamos es un auténtico pedregal.

De entre las grietas y roquedos calizos salen los Ericillos Arenaria erinacea, la Campanilla de Cantil Campanula hispanica y el Lino azul Linum narbonense, como si de un cuidado jardín se tratase.

Dianthus hyssopifolius - Clavelina deshilachada  
  Campanula hispanica - Campanilla de cantil











Ojolince pone rumbo al hombro de peña Cantoral
Pululando sobre estos pastos comienza el recital de la mariposa 'Apolo'.

Una y otra vez nos pasan cerca varios ejemplares, con ese rápido vuelo próximo al suelo que les caracteriza.

Decidimos no perseguirlas...

      Satyrium spini - Mancha azul (una pena que le falte la cola)


La Hierba sanjuanera Gallium verum y un abundantísimo Tomillo serpol Thymus serphyllum tapizan la pradería.

Con su aroma y delicioso polen atraen a un sinfín de lepidópteros y demás insectos.

Pyrgus cirsii - Ajedrezada tórrida

Niña esmaltada Plebejus idas, Ajedrezada tórrida Pyrgus cirsii, Mancha azul Satyrium spini, Manto de púrpura Lycaena alcyphron, Ninfa de Ésper Coenonympha dorus...

...son buen ejemplo de la larga lista de mariposas de la que disfrutamos hasta situarnos sobre el perfil de la sierra de la Peña, donde podemos deleitarnos 'a placer' con la gran Apolo.


Alcanzado el hombro de peña Cantoral y sus 1.660 mts., disponemos de inmejorables vistas a ambos lados de la sierra de la Peña
      Parnassius apollo - Apolo
La Erebia de Prunner Erebia meolans, la Ortiguera Aglais urticae y la Macaón Papilio machaon, junto con la hermosa Apolo Parnassius apollo,  estarán presentes durante este recorrido por las cumbres y collados de la sierra de la Peña.


Glasswing butterfly, mariposa de alas de cristal


Son más de las once y media cuando coronamos el perfil de esta sierra, desde el que se dominan amplias vistas.

Desde este hombro 'La Cantoral' tomamos dirección noroeste y seguimos el cordal que nos lleva al collado previo a la ascensión, propiamente dicha, de peña Cantoral.


Ojolince enfila hacia el collado. Peña Cantoral al fondo, nos espera


La vegetación a esta altitud va variando y las aromáticas, aún presentes, van siendo sustituídas por especies adaptadas a estos pastizales de alta montaña.

Abundante 'Bálsamo' Saxifraga cuneata y 'Ericillo' Arenaria erinacea, además de la subespecie serpyllifolia de Paronychia kapela.

Saxifraga cuneata - Bálsamo
 Un ejemplar macho de saltícido hace acto de presencia; 'eSrá' consigue inmortalizarle.
Philaeus chrysops






Paronychia kapela ssp. serpyllifolia - Sanguinaria o Plateada


Encontramos algunos ejemplares de la cariofilácea conocida como Sanguinaria o Plateada.

Recibe este nombre por sus grandes brácteas escarioso-plateadas que son el doble de grandes que las propias flores.

En un 'pis-pas' nos encontramos junto al collado de la Cantoral  y le atravesamos para dar comienzo a la ascensión de peña Cantoral.

El collado previo y peña Cantoral, donde nos dirigimos

    Zygaena lonicerae     
 
La subida, aunque 'pindia' no entraña dificultad, pero le dedicamos algunos minutos a recuperar el resuello, contemplar las cada vez mejores vistas y otear algún ave que hace su aparición.

Allá, a buena altura, una con pecho, vientre y alas muy blancos de puntas negras, nos hace pensar que se trata de un aguilucho pálido en dispersión.

Las vistas durante la ascensión a La Cantoral son cada vez más espectaculares
Macroglossum stellatarum - Esfinge colibrí     
En el hayedo, ya habíamos descubierto la presencia de pinzón, carbonero común, trepador azul, herrerillo común, escribano soteño, pico picapinos y arrendajo.

Pero ahora, por las crestas, son los buitres leonados y un par de alimoches los que nos ofrecen su compañía.

Superamos el último repecho y...

Cumbre en Peña Cantoral a 1.792 mts.
Vista aérea de La Meseta desde peña Cantoral. ¡Ancha es Castilla!
    Melanargia occitanica - Medioluto herrumbrosa

Hasta aquí hemos invertido unas tres horas, tiempo que se puede recortar bastante si se trata de otra época del año en la que el entretenimiento de observación y fotografía es menor.

A 'Ojolince y Sra.' no nos importa, el día es largo y... ¡¡el cordal promete!!

Coenonympha dorus - Ninfa de Esper en Ericillo
De peña Cantoral ponemos rumbo al collado de la Braña.

No existe senda definida ni hitos que la señalen pero, se avanza fácilmente por la línea de cumbres.

En este trayecto, estamos constantemente rebasados por las grandes 'Apolo'; además de Macaón, Ortigueras, Sofías, Erebias de Prunner, Medioluto herrumbrosa y Ninfa de Esper.

El collado de la Braña se encuentra a unos 1.750 mts. y nos hace perder altura para volver a ganarla en la ascensión a la peña Oracada u Horadada, que tenemos enfrente.

    'Ojolince' se dirige al collado de la Braña, con la vista puesta en peña Oracada
Antes de la una del mediodía, hacemos cumbre en La Oracada.
De izquierda a derecha: peña Redonda, 'eSrá' y 'Ojolince' sujetando el hitón de La Oracada
 Desde los 1.818 mts. de altitud de la peña Oracada se divisan estas inmejorables panorámicas:
Zoom a 'Peña Redonda'. Tras ella, el siempre magestuoso 'Espigüete'
Zoom al cordal del Curavacas     
Vamos bajando de peña Oracada y virando en dirección norte, dejamos a nuestra izquierda la prolongación de esta sierra con cotas no superiores a los 1.750 mts.

Muestra de ello son el pico de Campollano y el de los Collazos, que quedan a nuestra espalda mientras comenzamos el descenso al valle.

'eSrá' con la cabeza puesta sobre el verde valle al que nos disponemos a bajar
Pocos minutos nos ha llevado llegar hasta aquí.
 'Ojolince' avanza por la pradería en dirección al collado del Campillo
   Saxicola rubicola - joven de Tarabilla común alzando el vuelo

En esta pradería descansa y se alimenta un rebaño de ovejas bien guardado por un par de mastines que dan la voz de alarma.

Rodeándoles, pasamos sin suponerles ninguna molestia, pues tienen entre ellos numerosos lechazos.


Chaenorhinum origanifolium - Espuelilla       

No sólo vemos jóvenes en el rebaño, también las aves nos muestran sus retoños como esta tarabilla común, un escribano montesino y más de un bisbita común, que amenizan con sus idas y venidas estos pastos de altura.

Una vez en el collado que abre paso entre las estribaciones del pico de los Collazos y el pico Campillo decidimos volver a ganar altura.

La ascensión al Campillo no nos supone un gran esfuerzo, pues el desnivel a salvar desde el collado no llega a 60 mts.

Hecha cumbre en el pico Campillo, 'Ojolince' avanza por el cordal hacia las Sillas
     Sermpervivum cantabricum - Siempreviva cantábrica
Edemismos como el Helianthemum cantabricum y la Siempreviva cantábrica Sempervivum cantabricum están presentes en esta sierra de suelos predominantemente calizos.

Oreja de ratón Cerastium fontanum, Bálsamo Saxifraga cuneata, Ericillo Arenaria erinacea, Clavelillos Dianthus brachyanthus, Té de roca Sideritis hyssopifolia, Asiento de pastor Astragalus sempervirens, Aciano linguado Centaurea triumfetti, Espuelilla Chaenorhinum origanifolium, Siemprejunta Globularia repens y Alfiler de roca Erodium glandulosum son algunas de las especies que vamos localizando y fotografiando.


      Detalle de inflorescencia de la Siempreviva                            Flor del Alfiler de roca









Seguimos la crestería  pasando consecutivamente por las cumbres de la Silla grande 1.761 mts. y la Silla pequeña 1.758 mts.

'Ojolince' progresa por la crestería, con peña Redonda de referente
Desde aquí distinguimos la senda por la que, hace ya tres años, llegamos al collado entre Burrianes de acceso a la peña Redonda.
Tenéis una detallada crónica de aquel camino en: PEÑA REDONDA POR LAS CUMBRES DE TOSANDE
Llevamos más de cinco horas de recorrido y pretendemos bajar al collado de Tosande para comer, pero eso seguiremos relatándolo en otro capítulo que éste, ¡ya ha quedado suficientemente extenso!
PLANO Y PERFIL DEL RECORRIDO
    El trazado seguido está dibujado en línea verde. La chincheta señala el punto en que detenemos esta crónica.
DISTANCIA TOTAL -> 18,44 Kms.      ASCENSIÓN ACUMULADA -> 1.112 mts.
TIPO DE TRAZADO -> Circular                  TIEMPO TOTAL -> 10 h. 23'
DIFICULTAD -> Media
GRÁFICA DEL RECORRIDO COMPLETO                                               DESCARGA DEL TRACK
Continuará...
Ojolince y Sra.
** SED CONSCIENTES DE VUESTRAS LIMITACIONES PORQUE LA MONTAÑA PONE A CADA UNO EN SU SITIO**

25 comentarios:

  1. Impresionante! Qué buenos recuerdos me traen el Valle de Tosande y toda esa zona en general. Muchas de las cosas que relatas también las he vivido yo en los mismos sitios, la manada de ciervos (en mi caso corriendo cuesta abajo), la ardilla en el hayedo, la visita a "los gemelos" (esos dos grandes tejos) y tengo fotos parecidas a las vuestras de esos paisajes. Pero me ha gustado mucho hacer este recorrido (aunque haya sido sólo leyendo el relato) de vuestra mano y con vuestros ojos. Yo nunca he visto los vuelos de la apolo :-( por aqui (Suecia), vuela en zonas de costa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Goyo.
      Es un recorrido muy apetecible en un buen dia, cuando la primavera esté bien adelantada por esas montañas. A quienes les gusten plantas y bichos no deben perdérselas.
      Curiosa la diversidad de hábitat y preferencias de la Apolo.
      Un saludo de 'Ojolince y Sra.'

      Eliminar
  2. Muy buen reportaje, me encanta. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Teresa.
      A 'Ojolince y Sra.' nos alegra que te gusten nuestras crónicas y nos felicites tan asíduamente.

      Eliminar
  3. Como siempre espectacular. Enhorabuena. He recorrido este valle hace unos años y vuestra entrada me ha recordado su hermosura y espectacularidad. Un saludo y gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo es, José, lo es.
      A 'Ojolince y Sra.' este valle siempre nos ha deparado muy buenas sorpresas en los numerosos recorridos realizados hasta la fecha.
      Agradecidos como siempre por tu visita y comentario.

      Eliminar
  4. Un gusto leer vuestros relatos con sus instructivas y preciosas imágenes. Tengo ganas de subir en primavera, las dos veces que he estado por allí ha sido en invierno, que también tiene su encanto con las cumbres nevadas. Gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Desde luego que sí, Chus.
      Cada estación tiene su aquel en valles y montañas y, en este espectacular lugar no iba a ser de otra manera.
      Muchas gracias por tu visita y comentario.

      Eliminar
  5. Que buen partido le sacas a cada ruta !

    Recuerdo mi visita de hace unos años al Valle de Tosande para observar la berrea...Un fin de semana en un frío vivac próximo a la Tejeda. Sí observé fauna y me quedé prendido de los tejos centenarios...pero al leer tu crónica y ver tus fotos de flora y fauna me doy cuenta que no conozco apenas estas montañas ni la vida que alberga.
    Tengo que volver en buena época...
    Magníficas las fotos de la Apolo y sorprendente también la imagen definida de la inquieta Esfinge. Por citarte algunas de las bellas fotos.
    Un abrazo:
    Kike

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. También 'Ojolince y Sra.' tenemos el recuerdo de nuestra primera visita al valle de Tosande y sus tejos milenarios. ¡Maravillados!
      Desde entonces, han sido muchas otras las que hemos realizado y en las cuatro estaciones pero, es cierto que la de primavera colma las espectativas de cualquier amante de la naturaleza.
      Muchas gracias Kike. Nos alegra que seamos capaces de despertar tu interés por lo que albergan estas montañas y te sirva de aliciente para recorrerlas, en un futuro.
      Un abrazo.

      Eliminar
  6. Sois unos auténticos enamorados de las sierras palentinas y no me extraña, ya que cada vez que recorreís estos bellos parajes, penetraís mas en la flora y fauna de estos maravillosos lugares, descubriendo y relatando cada estación con todo tipo de detalles.
    Muchas gracias por vuestra aventura y quedo a la espera de la próxima.
    Un saludo de Lanchero desde Comando Senderista.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si que es cierto lo que dices, Lanchero.
      Cada excursión que proyectamos a estas tierras nos ofrece más y más de aquello con lo que disfrutamos y volvemos satisfechos, pero con una nueva idea de recorrido a conocer.
      ¿Llegará el día en que no se nos ocurran nuevos proyectos? Es igual, si eso sucediera, volveríamos sobrenlos ya exixtentes.
      Muchas gracias por tu visita y saludos al Comando Senderista.

      Eliminar
  7. Hola pareja; hacia mucho que no entraba en vuestro blog y la verdad que me dais una envidia sana; pero por otro lado vuestra forma física tiene que ser estupenda y nosotros subir cuestas nada de nada. Todas tus fotos maravillosas. Un saludo y espero nos veamos en el Raso el mes que viene.
    Jose Luis

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué nooo, José Luis! Que todo no va a ser subir cuestas en el campooo!
      A 'Ojolince y Sra.' ya sabes que no sólo no nos importan las cuestas, sino que además nos supone un aliciente añadido al resto de aficiones.
      ¡Contamos con ello!
      Muchas gracias por tu visita y un saludo de 'Ojolince y Sra.'

      Eliminar
  8. Una ruta preciosa, como de costumbre repleta de naturaleza y buenas imágenes.. Qué bien os lo montáis.. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De verdad que lo disfrutamos tal y como lo contamos en el relato.
      Muchas gracias Ana y un saludillo.

      Eliminar
  9. Hola pareja, estupendo reportaje, como siempre. conozco la Tejeda y el Collado, pero nunca los he hecho unidos por el cordal. La grabaré en paseos pendientes...
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En la lista de pendientes también tenemos unos cuantos tuyos, Luisfer.
      Muchas gracias por la parte que nos toca.
      Un abrazo.

      Eliminar
  10. Ya veo que os habéis hecho todo el cordal y ademas viendo lo que a los demás se nos escapa, vaya cantidad e flores. Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si Luis. Nos animamos a volver y hacer lo que te comentamos.
      Si hubieras podido venir, seguro que nos habrías ilustrado con muchas más fotografías de insectos que 'Ojolince y Sra.' no captamos.
      Un abrazo.

      Eliminar
  11. Hola, llevo tiempo siguiendo vuestro blog y es una auténtica delicia leeros, con la claridad que exponéis vuestros recorridos y las fotografías con las que acompañáis la lectura. Un blog, sin duda, extraordinario.
    He estado tres veces en el valle de Tosande, la última esta pasada Semana Santa,... ¡¡y aún no he dado con los tejos!!! En vez de meterme en el hayedo, continúo siempre valle adelante. Es una delicia sus praderías y la vista que se contempla desde ellas con el sonido de fondo de los cencerros de las vacas. Siempre me quedo con la mirada perdida hacia las cumbres que rodean el valle y preguntándome qué vista habrá desde ahí. Gracias a vosotros lo he podido descubrir.
    Un saludo.
    Antonio Córdoba

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Antonio.
      En primer lugar saludarte y agradecerte tu visita y elogios. El blog lo escribimos con sumo gusto y si conseguimos, como dices, explicarnos con claridad y hacer que su lectura sea atractiva con el acompañamiento fotográfico pues para nosotros es una satisfacción.
      'Tosande' es uno de nuestros puntos calientes, que visitamos con asiduidad porque, como habrás podido comprobar en tus visitas, las observaciones de flora, fauna y paisaje no tienen parangón.
      Si te has perdido los Tejos Milenarios... tienes que volver. Puedes coger la senda hacia los tejos a la entrada del valle, donde aparece el primer puente de madera (al poste le falta la flecha indicadora) y hacer la ascesión que nosotros describimos en esta crónica hasta el mirador, disfrutando de unas magníficas vistas de todo el valle y sus cumbres desde él y después tomar la continuidad de la senda (está señalizada) para introducirte en la Tejeda.
      También puedes llegar valle adelante a la amplia pradería del ganado y en ella (al menos la última vez que hemos estado) hay un poste indicador y un cartel grande al inicio de la subida a los Tejos.
      Espero que la próxima vez lo consigas... ¡¡merece la pena!!
      Muchas gracias de nuevo y hasta pronto.
      Ojolince y Sra.'
      PD. Próximamente... la segunda parte de esta ruta; nos hemos quedado en las Sillas y tenemos que volver!!

      Eliminar
  12. Fascinante y envolvente como siempre. Enhorabuena sobre todo por el precioso apolo.

    Cheers
    Sam & Dave

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Sam & Dave.
      La 'Apolo' nos dió muchas alegrías durante el recorrido. Ha sido, con seguridad, la ocasión en la que hemos disfrutado de mayor número de ejemplares.
      Un saludo de 'Ojolince y Sra.'

      Eliminar