.

.

Primavera tardía en la sierra de Hormas. El Pandián desde Riaño

Lunes, 2 de Mayo de 2016
Otro festivo que 'Ojolince y Sra.' decidimos darnos un buen madrugón, para no perder las sanas costumbres y poner rumbo a Riaño en busca de sus magníficos bosques.
'eSrá' contempla la sierra de Hormas, desde el banco del cementerio    
    Uno de los brazos del embalse de Riaño adentrándose hacia Hormas

El día ha amanecido frío pero soleado, bueno para caminar.

A eso de las diez, dejamos nuestro vehículo junto al cementerio de Riaño y comenzamos ruta por una buena pista que nos va ir aproximando a la sierra de Hormas.


Tomamos la pista que sale a nuestra izquierda, desestimando la que baja hacia el río Hormas.
Ya tenemos a la vista la sierra de Hormas,
en cuyo comienzo despunta el pico Pandián (izda.)

Avanzamos con tranquilidad bajo los jóvenes robles que pueblan estas laderas que se dejan caer sobre el embalse.

Kilómetro y medio después llegamos a la collada de las Vallejas a 1.205 mts.

En la collada de las Vallejas hay una buena vista del pico Yordas
      'Ojolince' se introduce en el bosque de Hormas,
por la ladera de Ridéscaro

Abandonamos la pista que baja hacia 'Los Casares', y tomamos un sendero que, en dirección noroeste, nos permite remontar la ladera del monte Ridéscaro, introduciéndonos en el bosque de Hormas.



Gagea sp.
Ascendemos por el magnífico robledal de Quercus petraea que, aún sin hoja, tapiza la falda sureste del monte, hasta alcanzar los 1.357 mts. de su alargada loma cimera.

En esta planicie, clareada de vegetación, crece un manto de Gageas y se puede disfrutar de unas espléndidas vistas del embalse y la montaña de Riaño.

Riaño, su embalse y su montaña desde monte Ridéscaro
Desde aquí, también son buenas las vistas de nuestro objetivo de hoy, el pico Pandián.
Collada de Éscaro y bosque de Hormas, con vista al Pandián
Recorrida la casi totalidad del cordal de Ridéscaro, empleamos su ladera norte para bajar a la collada de Éscaro.
     Ranunculus ficaria - Celidonia menor
Hace poco que se ha retirado de aquí la nieve y comienzan a crecer primaveras y ranúnculos que alegran la verde y almohadillada alfombra por la que llegamos a la collada.

Atravesamos la pista que viene de 'Los Casares' y emprendemos subida por el sendero que abre un verdadero tajo en el monte de Hormas.

Torreta de vigilancia en el collado de Éscaro a 1.275 mts.    
Asphodelus albus
Gamón (eje temprano de crecimiento)
La sierra de Hormas es una alineación montañosa antesala de los picos de Europa.

Las vaguadas formadas por torrenteras y arroyos que descienden de sus cumbres han creado un ecosistema privilegiado, convertido hoy día en una de las principales reservas de bosque caducifolio del norte de la península.

Euphorbia hyberna - Lechetrezna,
de savia espesa y lechosa

El bosque de Hormas cuenta con grandes ejemplares de roble albar Quercus petraea. Ascendiendo en altitud, se mezcla con el roble melojo Quercus pyrenaica y el haya Fagus sylvatica, formando un bosque mixto donde no faltan, aunque en menor medida, acebo, avellano, serbal, mostajo, cerezo y abedul.

Erythronium dens-canis - Diente de perro (pocos encontramos florecidos, al igual que escasas Anémonas de bosque)

Estos parajes, refugio de osos, lobos, ciervos, corzos, jabalís, rebecos y especies de aves escasas o en peligro, pico mediano, culebrera, urogallo...

Mantienen un excelente estado de conservación y, hoy en día, su acceso es restringido.


Desde un claro del bosque disfrutamos del entorno del embalse, ya más lejano 
Narcissus asturiensis    
Narciso endémico del norte de la península

La visita al interior del espacio protegido debe ser solicitada en la Sección de Espacios Naturales de la Junta de Castilla y León.

O bien, en las casas del Parque de Valdeburón (Lario) o de Valle del Porma (Torreón de Puebla de Lillo).

    Zoom a la bonita silueta del pico Yordas 


Sitta europaea - Trepador azul,
en una de sus acrobáticas posturas    
Caminando pausados por el interior el bosque, prestamos atención a los sonidos que nos alertan de la presencia de sus pobladores.

Se escucha el sonoro reclamo del Pico picapinos y qué cerca se nos sitúa el bonito Trepador azul que 'Ojolince' no duda en afotar.

'Ojolince' pisa las primeras machas de nieve

Desde que partiéramos esta mañana, colirrojos, petirrojoscarboneros, escribanos, pinzones, herrerillos, currucas, acentoresagateadores, arrendajos y hasta un escurridizo torcecuello, han venido amenizando nuestra ruta.

En la Collada del Lechugal a 1.575 mts., con el pico Pandián al fondo

¡Cómo se nota que es primavera!

Llegados a la collada del Lechugal, son bisbitas, lavanderas y alondras quienes que nos reciben con sus trinos y vuelos.

Dejamos atrás la collada del Lechugal y su agradable ambiente
    ¡La vista al frente que el pico Pandián nos espera!


Los robles van dando paso al dominio del haya y el abedul, además de empedradas y encharcadas praderas por las que discurre, sin miramiento, el agua de deshielo.

'Ojolince' en el arranque de la subida al pico Pandián    
En nuestra aproximación a la base del pico, atravesamos las fuentes del arroyo de San Pelayo y nos asomamos al depósito de agua protegido por una valla de madera con mallazo.

Aquí arranca la verdadera subida al Pandián, un desnivel de unos 400 metros hasta la cumbre.

¡'eSrá' con ánimo y buenas vistas!
      'Ojolince' avanza por una de las lenguas nevadas
Recorremos un trazado inicial entre escobas que vamos sorteando en dirección a unos resaltes rocosos a media ladera, en la parte derecha del pico.

Aprovechamos las largas lenguas nevadas que nos vamos encontrando, pues la nieve está en buenas condiciones para avanzar.

La pendiente es importante y ganamos altura y vistas
Hora y cuarto más tarde, ya tenemos a nivel el vértice de la planicie del pico Pandián
'eSrá' en la cumbre del Pandián o Redondo a 2.011 mts.,
con los picos de Europa de fondo

Sopla un viento fuerte y helador.

Nos abrigamos para poder recorrer la planicie del pico e intentar reconocer lo que nos rodea.

Hacia occidente, el embalse y montaña de Riaño (peñas Pintas y Yordas) y los pueblos Burón, Vegacerneja, Retuerto.

Hacia el norte, los tres macizos de Picos de Europa se reconocen aún bien cargados de nieve.

Echamos de menos un buen montañero que nos ponga nombre a las emblemáticas cumbres.


'eSrá' entre el Cornión (macizo occidental) y el macizo central de Picos
El valle, los bosques y el pueblo de Casasuertes.
Al fondo los macizos central y oriental de Picos
Abajo contrastan los verdes valles donde se asientan bonitos pueblos, de los que también se puede partir para alcanzar esta cumbre.

'Ojolince y Sra.' ponemos rumbo sureste, para recorrer una pequeña parte de esta sierra del Pandián.

'Ojolince' baja del Pandián con vista a la Montaña Palentina (como es habitual, destaca la figura del Espigüete)
'Ojolince', respaldado por 'la Palentina', ha localizado algo... o a alguien...
      Las hembras de Rebeco cantábrico Rupicapra pyrenaica parva
 se han percatado de nuestra presencia
Cualquier resalte rocoso es buen oteadero de paisaje y fauna.

En la vertiente norte del pico Pandián, tres hembras de rebeco (solo salieron dos en la foto) se han dado cuenta de que están siendo observadas.

No están solas..

Las hembras de Rebeco, cada una con su cría, salen a la carrera    

Después de mirarnos durante unos instantes, ponen 'pies en polvorosa'.

No sabemos de dónde han salido pero, junto a cada una, vemos correr a una cría de rebeco.

¡Menudo camuflaje!

'Ojolince y Sra.' continuamos  nuestra progresión por el cordal de Hormas hacia el alto de la Hoya de la Perdiz, que ya se distingue al final de éste
Por estas alturas, hacen acto de presencia el buitre leonado y un par de chovas piquigualdas
Y qué pasada nos pega un gorrión alpino, en solitario.
Espigüete al fondo izda. y Alto Hoya de la Perdiz, bajo el que se encuentra el collado del hito de la Requejada, al que nos dirigimos
    Collado del hito de la Requejada y alto Hoya de la Perdiz
(al que llegamos bien acompañados, en Enero de 2014; la crónica aquí)

Sin alcanzar el collado del hito de la Requejada (1.875 mts.), encontramos un buen agrego del gélido viento de altura y paramos a comer.

¡Las tres y media y un hambre de lobos!

'Ojolince' en la vaguada, baja con vista al embalse
      Narcissus bulbocodium - Narciso acampanado
En menos que canta un gallo, nos devoramos el bocadillo y enfilamos la bajada por la amplia vaguada que tenemos delante.

Descendidos unos metros, la nieve desaparece y la vaguada se convierte en un herbazal completamente encharcado.

Pradera de Hombellina a 1.620 mts.
¡Qué rápido hemos bajado!    

El agua discurre por doquier y, en muchos casos, debemos sortear cenagales de colores, a veces crema, otras naranja e incluso grisáceos.

Así de entretenidos y, tras atravesar un precioso bosquete de abedules, llegamos a la redonda pradera de Hombellina.

Muy bonito el abedular que hemos atravesado para llegar a Hombellina
'Ojolince' toma el sendero de Hombellina a collada del Lechugal 

Nos internamos de nuevo en el bosque tomando el sendero que une la pradera de Hombellina con la collada del Lechugal.

Otro trayecto para disfrutar de grandes robles... ¡Qué joya de bosque!

      Aglais urticae - Ortiguera

A esta hora, el día se ha vuelto más templado y se deja ver, revoloteando por el bosque, una bonita pareja de Ortigueras.

Llegados a la collada del Lechugal bajamos, mediante el coincidente sendero de esta mañana, hasta el collado de Éscaro.



¡No nos cansamos de fotografiar roblones!
Certhia brachydactila - Agateador común   
En el collado de Éscaro decidimos bajar por las verdes praderas que llevan al área de 'Los Casares'.

La pista que une este trazado está encharcada en su mayor parte y descender por las praderas se nos hace la opción más apetecible.

Un crecido arroyuelo, que regala sus aguas al río Hormas, discurre por el hondo del valle.

Praderas del bosque de Hormas, desde la collada de Éscaro a Los Casares
Debemos cruzarle en varias ocasiones, peleándonos con las juguetonas piedras que afloran entre sus aguas.
      Vulpes vulpes - Zorro

Tampoco es sencillo avanzar por la acolchada pradera, salpicada de hoyos y terrones.

Una mirada, un gesto y 'Ojolince' se agacha.
¿Qué sucede?

¡¡Esos dos grandes bultos no estaban en la pradera, parece pensar el zorro!!   
Un alegre zorrillo, de enorme y poblada cola, ha cruzado el arroyo sin percatarse de nuestra presencia.

Se dirige directamente a nosotros que estamos agachados, pero a descubierto, en medio de la pradera.

En cuanto nos detecta, se interna entre las escobas y espinos, para no volver a verle.

    ¡Otra vez que hemos de cruzar este indomable arroyo!
Salimos a la pista que, convertida en arroyo, desemboca en el camino de 'Los Casares'.

El área de Los Casares está bien cuidado y debe de ser frecuentado por los vecinos de la comarca de Riaño.

Fuente y Merendero de 'Los Casares' atravesado por el río Hormas
La pista que aquí llega está en buen estado, y por ella volvemos a unirnos a la collada de las Vallejas, para regresar al coche por el camino de esta mañana.
PLANO Y PERFIL DEL RECORRIDO
El recorrido seguido está dibujado en linea azul
DISTANCIA TOTAL -> 18 Kms.            TIPO DE TRAZADO -> Parcialmente circular
ASCENSIÓN ACUMULADA -> 1.085 mts.        TIEMPO TOTAL -> ~10 h.
DIFICULTAD -> Media (con nieve)
Lamentamos no aportar la ruta en Wikiloc, que grabamos y cuyo track perdimos.
Hemos seguido parcialmente el track de Jesús Sánchez  EN DEFENSA DE LAS MONTAÑAS, que realizó un trazado semejante durante la estación invernal y a quién, desde aquí, se lo agradecemos.
      'Ojolince y Sra.'
**SED CONSCIENTES DE VUESTRAS LIMITACIONES PORQUE LA MONTAÑA PONE A CADA UNO EN SU SITIO**

16 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Cómo nos alegra que te lo parezca, Teresa!
      Un saludo de 'Ojolince y Sra.'

      Eliminar
  2. Que maravilla de paseo !
    Visto lo visto os recomiendo solicitar el permiso en la Junta para explorar en profundidad esta zona de Reserva.
    Como he disfrutado leyendo vuestra entrada y visionando las estupendas fotos.
    El encuentro con el zorro, el agateador común y su perfecto camuflaje en el tronco, los rebecos y sus retoños...y paisajes de postal hacia donde quieras que mires.
    Demostrado que sabéis plasmar toda esta belleza como nadie.
    Enhorabuena !
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En tus palabras reconocemos cómo disfrutas la lectura y visionado del resumen de esa intensa visita a la sierra de Hormas.
      Ya sabes, Quique.. un recorrido que bien podría haberse realizado en 8 h. o menos, se nos alargó y allí anduvimos hasta que la luz nos lo permitió.
      Si, si que debemos volver a Hormas y no es mala idea la tuya; pidiendo permiso para acceder a la reserva.
      Muchas gracias y hasta pronto.

      Eliminar
  3. Así así .... verde, florida, con numerosa fauna pululando. Esa es la montaña que me pone los dientes largos jejeje ... bonita entrada.
    Un saludo desde el mar de Castilla

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La sierra de Hormas preserva buenas joyas naturales, y sus valles y montes más delicados están estrictamente protegidos.
      El recorrido que hicimos circunda esta reserva y, sin embargo, nos permite asombrarnos de la belleza paisajística y de las buenas observaciones de flora y fauna, aún siendo en una primavera como ésta, que lleva cierto retraso en la montaña.
      Un abrazo de 'Ojolince y Sra.'

      Eliminar
  4. De esta magnífica ruta me quedo con la vista de los Picos tan cargados de nieve. ¡Qué gozada!

    Cheers
    Sam & Dave

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Tú si que sabes, Sammy!
      Un saludo de 'Ojolince y Sra.'

      Eliminar
  5. Vaya paisajes y dura la ruta...estáis hechos unos máquinas. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No tanto, José. Le echamos diez horas a un recorrido que bien podría haberse hecho en siete u ocho.
      Los paisajes y sus pobladores lo merecen!!
      Un saludo de 'Ojolince y Sra.'

      Eliminar
  6. Cómo disfrutáis vuestras atractivas rutas y qué bien nos lo describís. Ya estáis en vuestro mejor momento del año con tan abundante manifestación de vida que llega a la vez que la primavera. Pienso que el avistamiento y foto del zorro ha sido el colofón a tan agradable ruta.
    A ver si nos vemos pronto!.
    Un abrazo,
    Javier

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto es que la primavera es la gran estación para 'Ojolince y Sra.'
      Este año, lleva algo de retraso en nuestras montañas pero ¡promete! e intentaremos aprovecharla.
      El zorrillo nos dejó muy buen recuerdo de la jornada; en pocas ocasiones disfrutamos de un avistamiento tranquilo y durante unos minutos de un mamífero, y menos con tan buena y bonita luz.
      Nos ha propuesto Dani (www.rutinas.com) el sábado día 28 de Mayo ir a subir el Catoute. Te mantendremos informado por si te animas a acompañarnos.
      Un abrazo de 'Ojolince y Sra.'

      Eliminar
  7. No paráis, que cantidad de rutas hay por León y cada cual mejor. Excelentes las fotos con el embalse.
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Luis... paramos más de lo que nos gustaría, jeje.
      La provincia de León, para los aficionados a naturaleza y montaña, es un paraíso.
      Muchas gracias y un saludo de 'Ojolince y Sra.'

      Eliminar
  8. Esta zona de la montaña de León, sigue teniendo parte de su encanto e importancia, aunque ya no volverá a ser igual desde la desaparición de Riaño y la construcción del embalse... Debido a la importancia de sus bosques, mantiene una población interesante de osos, lobos, ciervos y rebecos, entre otros. Ahora, después de ver vuestro interesante y detallado reportaje, va a merecer la pena darse un paseo por esos valles. Enhorabuena.
    Un saludo a Ojolice y Sra.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es cierto que la construcción del embalse y la desaparición de los pueblos anegados bajo sus aguas, ha dejado una profunda huella tanto humana como natural en esta comarca; sin embargo, el tiempo hace que todo se renueve y adapte a las circunstancias.
      Este recorrido, en una primavera algo tardía que estamos teniendo, nos deparó buenas sorpresas y disfrutamos de los magníficos bosques de la sierra de Hormas y sus habitantes, a placer.
      Muchas gracias por tus palabras, José Antonio.
      Recibe de vuelta el saludo de 'Ojolince y Sra.'

      Eliminar